lunes, 22 de junio de 2015

Caviar de rosas



Retomando el tema de la cosmética y la cocina os va a gustar esta receta que es entretenida, divertida, fácil y nada conservadora. Aunque me incline por lo de “siempre”, lo más básico y menos complicado, a veces, me apetece explorar otras posibilidades. Siempre en fin de semana y relajada.

Tenía pendiente un regalo de cumpleaños y no quería repetirme con jabones o cremas. Pensé en la cocina molecular. Qué tal un caviar de rosas? o… una esferificación de agua floral de rosas sumergida en oleato? Yo lo llamaría perlitas de agua fresca o algo parecido pero ya metida en este mundo de la cocina-cosmética vanguardista hay que hacerlo bien. Elegí la primera opción.

Pues miré varias recetas y la más sencilla además de tener, en ese momento, todos los ingredientes que necesitaba fue ésta:

90 ml. del líquido que hayamos elegido (zumos, licuados, purés, etc.), en este caso, agua floral de rosas (hidrolato)
1 gr de agar (es una cucharadita de café aproximadamente)
Colorante natural (opcional). – Yo le puse unas gotas de agua mezclada con fresas en polvo.

Lo primero que hay que hacer es llenar un vaso, mejor alargado, con aceite e introducirlo en el congelador durante 30 minutos.
Mientras, vamos preparando el agua floral y la gelatina. Yo hago dos partes con el líquido, mitad agua destilada y mitad hidrolato. Hiervo la primera con el agar un minuto y el hidrolato sólo lo llevo a 37º, mezclo y dejo reposar hasta que alcance la temperatura de 37-39º.

Con un cuentagotas o pipeta dejamos caer gotitas del preparado sobre el aceite y… eso es todo. Veréis como se van formando las pequeñas esferas y depositando en el fondo del vaso. Separarlas del aceite con un colador.

Algunas observaciones.
Las esferas quedaron, para mi gusto, demasiado consistentes. En cocina va bien pero en cosmética no. O se baja la cantidad de agar o se utiliza otro gelificante.

La segunda vez usé alginato y el resultado me gustó más. La esfera tiene una textura parecida pero su interior sigue siendo líquida. Así la podemos explotar, nunca mejor dicho, contra la piel.





  



No hay comentarios: