lunes, 30 de junio de 2014

Aceite y jabón natural de romero


La primavera pasada unas cuantas chicas, entre los treinta y sesenta, nos pusimos de acuerdo para hacer una pijamada o noche de pijamas. Necesitábamos pasar una tarde-noche juntas haciendo lo que más nos gusta, hablar. Aunque la idea surgió porque querían probar el aceite de romero recién macerado que había hecho, y es que a algunas ya nos hace falta un poco de friegas antiedad.

Al macerado, con aceite de oliva y romero fresco, le añadí ricino y aceite esencial de menta piperita, un revoltillo muy eficaz para favorecer la circulación, desintoxicación de tejidos y aliviar el dolor.

La noche fue bastante completa, cabezas con rulos, manicuras, mascarillas caseras, esas que estiran la piel y dejan el rostro inexpresivo, lumbares embadurnadas en aceite enfocándolas una lámpara infrarroja, algún que otro maquillaje para “ver que tal”, en fin, un salón de belleza y tocado muy hogareño. Acabamos en camisón, con el “ …y te acuerdas cuando…”, hasta las tantas.

Al día siguiente sólo ducha con jabón de sal y romero, no hizo falta crema.
Un ritual muy recomendable para la mente, piel y articulaciones.



  




Enlace relacionado:
http://www.jabonesrositalancellotti.com/2013/04/jabon-natural-para-el-cabello-de-aceite.html

martes, 17 de junio de 2014

Jabón y crema natural de membrillo y pomelo


Jabón y nutritiva llevan un macerado de aceite de oliva con frutas deshidratadas de pomelo y membrillo. A la crema le puse jalea real y agua floral de romero.
De las propiedades, qué os puedo decir. Imaginaos los beneficios que tiene el comer estas frutas para el organismo, pues untarlas sobre la piel con un combinado de aceites y mantecas es igual: fibra, vitamina C, potasio, magnesio, calcio… y pectina. Sí, ambas contienen esta fibra natural que tanto me gusta.
El pomelo hace cremas y jabones con alto contenido en tónicos para refrescar la piel. El membrillo, al igual que la manzana, la hidrata y suaviza. Su semilla contiene mucílago, fibra natural gelatinosa que, como la pectina, regula los mecanismos de transporte de agua, valioso aporte para cualquier producto cuya función sea la de hidratar. También es antiséptico.

Y ahora un jarabe para cabellos pobres y desnutridos: cocer en 700 gr. de agua 200 gr. de membrillo troceado durante media hora, incorporar una cucharada colmada de semillas de lino y continuar la cocción diez minutos más, colar y dejarlo reposar un día, habrá espesado. Utilizarlo como una mascarilla semanal o acondicionador (antes del último aclarado), para las raíces y puntas, notaréis brillo, fuerza y algo menos de caspa. Conservar el preparado en el frigorífico, una semana aguanta, para más tiempo debéis poner conservante.

Extender un poco de este preparado sobre los labios, si los tenéis agrietados y secos, va a dejarlos suaves.



  



Flor y fruto del membrillo




domingo, 8 de junio de 2014

Jabón natural de jazmín y bergamota



Fue un encargo para aniversario, él obsequiaba a ella. Quería que le diseñara un modelo “en mi línea”, con una condición, que fuese de jazmín.
Pocas veces hice macerados con esta flor, la planta no da para mucho y suelo mezclarlo, en este caso con rosas.
Aunque sabemos que el aroma de jazmín es muy seductor y un poderoso afrodisíaco para el hombre, muchas de nosotras lo encontramos algo empalagoso, su olor tan dulzón e intenso nos causa rechazo. Así se lo dije y quedamos en romperlo con bergamota (alimonada y refrescante).
Para persuadirle y convencerle de que el aroma iba a ser muy suave, apenas una insinuación, le comenté lo que opina un excelente perfumista emocional, Jimmy Boyd sobre esto: “Nada más exquisito que el perfume de la piel desnuda de una mujer puesta al día”. Me contestó que sí con una sonrisa.
Jazmín y bergamota, creatividad y equilibrio, dos aromas, dos emociones. El secreto está en la forma en que el aroma natural de la piel se apropia de estas fragancias.