domingo, 13 de abril de 2014

Oda a un jabón


Yo, si sé de dónde vienes,
de dónde naces
y qué expertas manos,
en cálida matriz te talló,
en puro arte.
No tienes fragancia
ni falta que te hace,
otros ingredientes
forman parte de tu esencia.
Destilas notas de aire fresco,
de mar en calma,
de cielo descubierto,
noche estrellada.
Simplemente,
a Gloria hueles.
Con exóticas sustancias te crearon,
con negras y brillantes perlas
de olivo,
con flores frescas y tomillo,
argania marroquí,
karité, coco y ricino
con ellas, tú has nacido,
¡jabón!
Eres, mi mejor amigo.
Con aloe, canela y chocolate,
jengibre, jazmín y lavanda,
la caléndula y el romero.
De primavera rocías,
todo mi cuerpo.
Y es tal tu textura,
que más pareces traslúcida pompa,
cargada de relajante ungüento
estallando entre mis manos,
que un sencillo jabón entre mis dedos.
¡Ay, cuando sientes el agua
cómo te agitas y bailas!
Quisieras escurrirte
pero yo no te dejo.
¡Y entonces!
Cargándote de energía
desprendes en jugosa espuma,
toda la cremosidad que guardas.
Aportando en cada ducha
nuevas sensaciones
de relax, “limpieza” y armonía.
¡Jabón! Eres mi rey por un momento,
y aunque con el uso menguas,
nunca me defraudas.
Trocitos de amor.
Para mí.
Siempre te guardas.

M.A.M.
ooooOOOOoooo


Quiero dar las gracias desde aquí a la persona, tan especial, que me regaló estos versos. Son preciosos. Va por ella este jabón, con mis mejores ingredientes.



  

2 comentarios:

Nola dijo...

Que hermoso verso para una creadora de sensaciones como eres tú, no he consumido nada de lo que con tanto arte y mimo haces, pero tan solo con leer y ver se siente el amor que pones en cada trocito de esas maravillas.
Mi admiración a tu dedicación la cual te llenara de satisfacciones.
Nola.

Ana dijo...

Gracias Nola