jueves, 19 de septiembre de 2013

Jabón y crema natural con agua floral de lavandas y rosas

 
 
 
Lavandas y algunas rosas son las últimas flores del jardín que despiden el verano. Muchas plantas ya están secas y el césped de color verde pasó a dorado, cruje además de pinchar cuando lo piso. Ahora le toca decorar a los árboles, ya están pintando las hojas antes de dejarlas caer. Y hora de comenzar con las tinturas. Lavanda, jazmín, tomillo, rosas, salvia y pomelo están secándose y en un par de semanas las podré introducir en alcohol.
 
Sé que del verano muchas regresáis con la piel dañada, cuarteada y mustia. No volveros locas intentando recuperarla probando diez y más productos que prometen milagros, y a veces sin querer lo que le  provocáis es ansiedad. La piel también quiere relajarse, el jabón, la leche y la crema llevan aceites que la van a limpiar, hidratar y nutrir, lavandas y rosas la calmarán,  no es sólo un tratamiento es mucho más, es la cosmética de la naturaleza, un obsequio para la piel que sabrá agradecerlo.
 
Aceites que llevan: oliva, argán macerado con rosas, karité, jojoba, cera de abejas y aceite de coco (éste solo para el jabón)







 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Santolina, jazmines y rosas aderezados con aceite de oliva para jabones y cremas naturales



Santolina, jazmines y rosas aderezados con aceite de oliva y, en menor proporción, de argán son la  base de estos jabones y cremas.

El macerado está hecho en thermomix y resultó no bueno, rebueno, con olor y color de campo. Hice bastante, así que congelé para los potingues de este otoño, reservándome un frasquito para llevarlo de vacaciones. Cómo me gustó, consiguió que después de treinta días de playa regresara con la piel hidratada. Lo recomiendo.
 
La crema la hice más ligera de lo habitual suprimiendo la manteca de cacao. Este ingrediente además de enriquecerlas me sirve como co-emulgente natural junto con la cera virgen pues ésta por si sola no puede emulsionar una crema. Lo sustituí (quería una crema menos untuosa) por el alga agar, gelificante muy útil para las que nos resistimos a usar emulsionantes sintéticos. También aumenté el porcentaje de agua, en esta ocasión hidrolato de lavanda que destilé este verano. Resultó una crema con textura fluida y fresca ideal para días de calor, que todavía nos quedan algunos.

Perderos por las entradas del blog y encontraréis la propiedades de estas plantas y cómo hacer macerados con ellas. Creo que las del jazmín no están, por las dudas os dejo este enlace si queréis conocerlas. http://www.ciao.es/Jazmin__Opinion_1164174







Un buen resultado empieza por un mejor principio. La crema es exquisita, el jabón... dejad que lo diga vuestra piel por mi.