martes, 15 de enero de 2019

Exfoliantes y jabones de naranja y canela


Jabones de aceite de girasol macerado con naranja y canela, aceite de oliva y cera de abeja

La escritora Rose Rosetree afirma que “el rostro es un curriculum vitae”. Cuenta que Abraham Lincoln tuvo que nombrar a una persona para su gabinete y la rechazó porque no le gustaba su cara. Uno de los consejeros objetó confuso que el hombre no era responsable de su cara. Pero Lincoln discrepó. “Cualquiera mayor de 40 años es responsable de su rostro”. 

El rostro no es una ventana directa al alma pero es fundamental en el sistema de involucramiento social. Tenemos 10.000 microexpresiones faciales innatas conectadas a la personalidad, a una conducta, a una emoción… Y si los pensamientos, las conductas y las emociones se pueden modificar con la evolución y la madurez, los rasgos físicos también lo hacen.

Las arrugas son autobiografías del rostro, dicen mucho de nosotras y de lo que sentimos. Pueden ser hermosas o pueden ser feas, depende, uno de los aspectos de la belleza interior consiste en tener la suficiente inteligencia emocional para motivarse a sí misma. Podemos mejorar la imagen y ser más bellas, pero tenemos que visualizar esa realidad. La mente es superpoderosa.

Ilustración África Muñoz                         

“Si te dibujo sin rostro es porque amo tu interior” – Miguel Mateos -


Exfoliantes de naranja y canela
(Jabón rallado, manteca de cacao, aceite de girasol eco, ralladura de naranja y
polvo de canela)




martes, 18 de diciembre de 2018

Jabón de aceite de oliva y karité


Jabones de aceite de oliva macerado con fresas, karité, manteca de cacao y cera de abeja




Los hermanos Grimm fueron pioneros en la investigación de las tradiciones orales. Se dedicaron a reunir cuentos populares, mitos y leyendas trasmitidos de forma oral con el propósito no de entretener a los niños sino de honrar la historia cultural de su país, Alemania. Sus primeras publicaciones iban dirigidas a los intelectuales germanos, pero ante el éxito que tuvieron entre el público infantil decidieron suavizar las historias haciéndolas menos cruentas (maltrato, abandono, explotación… habitual en aquella época)

Sus principales fuentes eran mujeres, una de ellas reconocida con nombre y apellido, Dorothea Viehmann, hija de un tabernero que había oído muchas historias de viajeros, otra fue Marie quien les narro Caperucita Roja, Blancanieves y La bella durmiente.

Que las mujeres contamos cuentos ya se sabe, lo decía Elena Fortún “una profesión deliciosamente femenina”, y sino el popular dicho “cuentos de viejas”, nos reconocen como memoria viva de la tradición oral. Las leyendas, los cuentos, los refranes, las canciones vivían mucho más tiempo entre las mujeres.
La madre de los cuentacuentos fue sin duda Sherezade: “astuta y graciosa hija del gran visir, doncella cuyo espíritu tiene mil y un años, tan sólo armada de sus sueños y de su arte verbal, domina el fluir del tiempo, vence a la muerte y se erige en la protagonista señorial del cuento de cuentos”.  Ella nos sedujo en “Las mil y una noches” enamorando y transformando el rencor y la brutalidad del sultán por el amor y el respeto de este. La búsqueda femenina de la liberación a través de la sabiduría. Maravilloso cuento.

Sin embargo, hay algo que nuestras antepasadas guardaban celosamente solo para sus hijas: recetas, escritas a mano o a través de la observación de los gestos o de las palabras, que formaban parte del ajuar doméstico. Costura, cocina, remedios caseros de belleza y salud, todo un arsenal simbólico de un saber y unos ritos transmitidos por madres, abuelas y tías. Lástima que hoy estemos perdiendo ese legado de enseñanzas tan especial sencillamente porque no tenemos tiempo, ni de escuchar ni de contar.

                                                                                                                          Ilustración África Muñoz

Hay un proyecto precioso original de Zimbabue que recupera la sabiduría y experiencia de las abuelas y las coloca (o las devuelve) al lugar que durante años ha estado reservado a terapeutas. Es bastante simple, consiste en hablar de lo que te pasa (preocupaciones, pensar demasiado de manera enfermiza, depresión, ansiedad…) con una mujer de edad avanzada, en su mayoría abuelas de origen humilde que saben escuchar sin juicios, verdaderas expertas y sabias en afrontar las preocupaciones cotidianas en entornos adversos y que han recibido una formación muy básica sobre temas de psicoeducación y de solución de problemas ¿No os parece fascinante?

“Las abuelas son voces del pasado y modelos de rol del presente. Las abuelas son puertas abiertas del futuro” Helen Ketchum

Si tenéis alguna de estas joyas en casa pedidles que os cuente un cuento.


Felices fiestas, os deseo lo mejor

lunes, 10 de diciembre de 2018

Jabón de romero y colofonia









El jabón está resquebrajado a propósito. Cerca ya de la navidad, fábrica de recuerdos y tradiciones, quería hacer un jabón para regalar, con apariencia antigua y con ingredientes básicos que hayan estado siempre presentes en su larga historia. Busqué información y encontré una sobre las resinas bastante interesante, concretamente la colofonia o pez griega muy apreciada en jabonería. En los años cuarenta, por no irme más atrás, el jabón de tocador de alta gama llevaba un 5 % aproximadamente de colofonia con el fin de aportarle un tacto sedoso y abundante espuma.

No estaba nada segura del resultado porque nunca había usado este ingrediente y el jabón es tan… imprevisible. La fórmula lleva solo un aceite; oliva macerado con romero, cera de abeja, sal y colofonia. Sabía que esta última acelera mucho la traza y eso ya te pone de los nervios. La disolví con cera de abeja antes de echarla al aceite, vertí la sosa y empezó a endurecer enseguida. Al minuto de batir resultó una masa densa (tipo pasta de almendras para hacer turrón) muy difícil de remover. Contaba con ello, pero no me dejaba de sorprender lo rápido que sucedía todo. Estuve unos treinta minutos mareando el amasijo y con una cuchara lo fui introduciendo en el molde. Presionando, alisando la superficie y suspirando de alivio al terminar lo dejé reposar 24 horas.

Consideraciones: El jabón quedó espectacular. Así que a partir de ahora contaré con la colofonia variando los porcentajes. Fue un subidón de suavidad, olor y espuma. Ah, y aguanta el paso del tiempo como ninguno.

Después de este jabón repetí dos veces más, no varié la fórmula, pero sí la elaboración, cambié algunos pasos que ya os contaré.



jueves, 15 de noviembre de 2018

Jabones de lavanda, caléndula y crema de almendras dulces

Aceite de lavanda, manteca de karité y cera de abeja

Oliva macerado con caléndula, aceite y crema de almendras dulces y cera de abeja



 

"Me apasiona la historia de los objetos humildes que tienen sin embargo una importancia transcendental en la historia. La gente conoce a los autores de los grandes inventos: la máquina de vapor, el teléfono, el telégrafo, internet. Pero hay otros inventos igualmente importantes de origen desconocido. Por ejemplo, el jabón. La higiene fue tan decisiva para la protección de la salud como la medicina y la alimentación. Y el jabón, al parecer, protagonizó esta conquista.

El origen de la palabra es incierto. Una antigua leyenda lo relaciona con el monte Sapo, en Grecia, donde se produjo espontáneamente la saponificación, la reacción química que produce el jabón, y que es la unión de una grasa vegetal o animal con un álcali. En el monte Sapo, se ofrecían en sacrificio muchos animales, y la mezcla de su grasa con la ceniza, al llover, producía un limo que se usaba para lavar y que hacía espuma.

La química del jabón es curiosa, porque es una demostración del proverbio“La mancha de una mora con otra verde se quita”. En este caso, la mancha de grasa con grasa se limpia. Hay sustancias hidrófilas –que aman el agua–, sustancias hidrófobas –que la odian– y otras que tienen su alma química dividida y la aman y la odian a la vez. Este es el caso del jabón, que atrae la grasa de las manchas sin separarse del agua. Tener todo esto presente al mirar la humilde pastilla de jabón es lo que los informáticos llaman un poco presuntuosamente “vivir en la realidad aumentada”. La hace más interesante.” 
- José Antonio Marina -

Estamos todas de acuerdo con el Sr. Marina que el jabón fue uno de los grandes protagonistas de nuestra historia, pero lo de “humilde pastilla” va a ser que no. El “jabón de la abuela”, que siempre estará en nuestra memoria, se ha convertido hoy en una pequeña joya con sus aceites y mantecas de primera presión 100 % naturales, plantas medicinales ecológicas, esencias puras y una elaboración equilibrada con parámetros y proporciones muy concretas de cada uno de los elementos que constituyen la reacción, así como su correcta formulación tan precisa para satisfacer todas las necesidades de cada tipo de piel. Ya es un artículo de lujo.


El invierno es una aguafuerte, primavera una acuarela, un óleo de verano y otoño un mosaico de todos ellos (Stanley Horowitz)

martes, 6 de noviembre de 2018

Jabones con aceites de girasol y coco


Aceite de girasol, aceite de coco, ácido esteárico y cera de abeja







Disfrutad la letra de esta canción
Las Hadas Existen
-Rozalén-
Porque las hadas existen,
aunque muchos no sepan verlas,
de hecho pueden pasar por tu lado,
y que no te des ni cuenta,
quizás si te fijaras,
en todas las miradas,
de quienes se cruzan por tu vida,
las descubrirías.
Y aunque recién levantadas,
tengan los ojos algo hinchados,
y el cabello despeinado,
ellas son muy bellas enfocadas de ambos lados,
a veces hasta maquillan,
pero de manera suave,
pues deben disimular,
sus rostros angelicales,
lapiceros negros y carmín de labios,
para parecer una más,
cuando las hadas se hacen presentes,
llevan una vida aparentemente normal,
y las puedes encontrar,
yendo a la universidad,
comprando en supermercados,
tomando café en un bar,
sentaditas en los trenes, bicis, coches y autobús,
tienen magia en sus encantos,
lo que las difiere de toda la multitud.
Y así la magia no acaba nunca,
porque las hadas nunca morirán,
y es que la magia habita en las hadas,
y en las mujeres se reencarnarán.
Deberás tener cuidado, con las hadas,
y es que el brillo de sus ojos,
tiene el poder de hechizarte,
hipnotizan con su rostro,
tan dispuestas a invadirte,
con alegrías,
que tus labios quedan sin remedio,
y fuerzan sonrisas.
Y además son divertidas,
tienen la empatía de saber qué decir,
o qué hacer en cada instante,
para que te puedas evadir,
y olvidar todos tus males,
viajar a otros mundos,
descubrir nuevas estrellas,
recorrer otros sonidos,
rozar el cielo con ellas.
Tienen el don de enamorar,
cómo de potentes sus varitas serán,
para que soñaran, sueñen y soñarán,
con poseerlas por siempre al despertar.
Y aunque sorprenda también se equivocan,
de vez en cuando las verás llorar,
no han encontrado el consuelo a una misma,
to's los poderes son pa' los demás.
Las hadas buscan, sueñan y nunca desisten,
las hadas luchan por hacer su meta realidad,
la magia es inmortal, la magia es in-mor-tal