lunes, 13 de febrero de 2017

Jabones de oliva y girasol macerados con anís y melisa




La ética de la cosmética, también en la certificada

La cosmética econatural certificada es garantía de la no utilización de los ingredientes de síntesis más controvertidos vetados por los sellos de certificación. Esto es un argumento muy importante para las personas con la piel más sensible y también para todas aquellas donde la protección de la salud es un buen motivo para decidir su compra.
Pero más allá de la salud, cualquier actividad económica tiene su lado más oscuro y debemos ser conscientes para decidir entre las muchas ofertas de cosmética certificada que encontramos en el mercado hoy en día.
Hacer un uso responsable de los cosméticos no debería limitarse a la seguridad para la salud del consumidor. Porque ecológico es un concepto mucho más amplio que remite indefectiblemente al respeto por el medio. Así, convendría tomar conciencia del impacto que la creciente industria de la cosmética econatural tiene sobre el medio.
Por ejemplo:

. El crecimiento y la difusión de los ingredientes naturales están provocando la industrialización de la actividad. Esto significa destinar cada vez más tierras al cultivo de determinadas especies con el agravante de que no siempre son autóctonas. Si el productor mira por el rendimiento de la planta es muy posible que elija el cultivo en función precisamente de este rendimiento, más que de la tradición o del respeto por las especies autóctonas.

. El hecho de que un gran número de plantas rentables para la industria cosmética sean autóctonas de países en desarrollo hace que tengamos que ser muy cuidadosos a la hora de calificar de ecológicos sus derivados, sean fitoextractos, aceites esenciales o aceites vegetales. Algunas especies han sido o están en peligro de extinción por maneras de hacer poco ecológicas.

. La cosmética econatural también debería mirar la ética, la sostenibilidad, la responsabilidad social y la ecología.

. Por último, no debe olvidarse que bastantes marcas de cosmética econatural pertenecen a grandes empresas de cosmética convencional que han querido aprovechar un nicho de mercado. Sin poner en duda la calidad de sus productos, debemos ser conscientes de que los beneficios de sus ventas van a parar a sus mismas manos.

Por suerte, tenemos empresas, pequeñas y medianas, que son ejemplo de integración de su actividad económica con el máximo respeto por el medio ambiente y las personas Por ello tienen mucho cuidado de la trazabilidad de todos los ingredientes que incorporan en sus cosméticos ofreciendo un producto de gran calidad ética y ecológica.


Montse Escutia (Co-Fundadora del Proyecto Red Ecoestética Asociación Vida Sana)






lunes, 16 de enero de 2017

Jabón y crema de aceite de rosas y esencia de orquídea venus

Aceite de oliva macerado con rosas, hidrolato de rosas y esencia de orquídea venus

“Cada espejo, cada pantalla, cada escaparate es un lugar en el que nos vemos, miramos y comparamos. Son los jueces insobornables de la belleza y la fealdad. Tan mágicos y sinceros como taimados y peligrosos. Y hay tantos, y tan al alcance de cualquiera, que es inevitable contemplarse en ellos, y lo peor es que lo que vemos casi nunca nos satisface plenamente”
(Jesús J. de la Gándara)


Rarísimo que no sea nuestra imagen lo primero que nos llama la atención cuando pasamos por un escaparate, mirar a través del cristal, que también nos encanta, está en un segundo término. Y más extraño aún es que en una reunión de cinco amigas, tres de ellas, incluida yo, confiesen que dejaron atrás esa dependencia. Después de reírnos un rato, explicamos a las que aún siguen siendo adictas a cualquier superficie que devuelva su imagen, que como el espejo de casa no hay otro. Es nuestro “espejito, espejito…”, el que nos da el último visto bueno antes de salir y el primero al regresar. Sólo coqueteamos con él.
 –“¿Por queeeeeeé?- Pues porque hay mucho engaño por ahí fuera, cientos de ilusiones ópticas que nos acechan nada más salir. Espejos cóncavos, espejos convexos, juegos de espejos, juegos de sombras, combinaciones de luces, … ¿Qué sentís cuando os miráis en el cristal de la puerta delantera de un coche o en un espejo retrovisor?, a mí la imagen se me clava en la mente y tardo días en recuperar la autoestima, vaya, que a cierta edad no se está para sustos, tema de salud mental.

Al hilo de esto son interesantes las declaraciones de un personaje televisivo, Mario Vaquerizo, que aunque casi siempre me dejan muy confundida, en esta ocasión coincido totalmente con él. Fue en el programa “El Hormiguero”, allí vino a corroborar lo que os contaba anteriormente. Dice que siempre antes de salir de casa la última mirada es para su espejo, pone caras y elige la mejor, luego la interioriza y así de estupendo proyecta esa imagen, cargada de autoestima, a los demás.
Se consigue pero hay que practicar un poco. 

El jabón lleva unas gotas de orquídea venus (esencia), un refuerzo, según mi prima Mariví (experta y apasionada de esta planta), que estimula las características femeninas de nuestra personalidad y estabiliza nuestro lado femenino. Por supuesto, donde mejor funciona es en cremas, que siempre acompaño con este jabón.




Qué adulador!   Y me lo dice todos los días!!

lunes, 5 de diciembre de 2016

Jabones con oleato de menta piperita y rosas



Con oleato de menta y rosas, karité, manteca de cacao y cera de abeja


Un perfumista español, Alberto Morillas, cumplió una obsesión de esas que sólo Thierry Mugler, estilista y diseñador de grandes estrellas de la música y moda, puede tener. Le encargó una fragancia que le recordara el olor de su piel después de ducharse con un jabón que se había traído de un viaje por Marruecos.
Pero más atrás tenemos a Napoleón, aficionado a los baños y a un jabón aromatizado que se popularizó entre su ejército y que impulsó en aquella época los mejores hábitos de limpieza entre los hombres (las mujeres seguían prefiriendo la leche perfumada)

Oler a jabón ahora está de moda, se quiere prolongar la sensación fresca y limpia de recién salida de la ducha. Tengo una amiga que cada vez que le regalo un jabón me pregunta por los aceites esenciales que lleva para comprárselos, -“es que quiero seguir oliendo igual de fresquita”-. No es mala idea. De hecho yo hago lo mismo… pero no es lo mismo. Oler un jabón es una secuencia de sensaciones. Percibes limpieza, seguido de una débil insinuación de sus aceites esenciales, después -“…Hmmmmmm”- y finalmente sientes, esto que llaman visualización en el tiempo, -“me recuerda a…”-

Y sí, hay perfumes en el mercado con esta vocación, pero nada que ver. Simular los aromas empolvados con notas transparentes y etéreas que tiene el jabón no es fácil. Dediqué un día en curiosear estos perfumes y aunque encontré un par de ellos que me gustaron, para mí que no lograban su finalidad. Algunos resultaban tan empalagosos como sus nombres: “english laundry” (colada inglesa), “laundromat” (lavandería), “fresh laundry” (colada recién recogida), mi visualización se limitaba a un suavizante para la ropa. 

Escuché a alguien decir que “algo huele a limpio cuando no huele a nada” y razón no le falta. La función del jabón natural es limpiar y sanear la piel, el aroma es parte del atractivo inicial pero efímera. Por eso me gusta tanto.





Ninguna casa o "casita" sin adornar 
Felices fiestas



lunes, 24 de octubre de 2016

Jabón con oleato de camelias y rosas


Jabón con aceite de oliva, oleato de girasol con camelias y rosas, manteca de cacao,
agua de manzana y cera de abeja



“Exacerbación estacional”, así se denomina a la renovación de nuestro pelaje de cara al invierno, es que forma parte de nuestra herencia como animales mamíferos que un día fuimos. Vaya esto por delante y sirva de alivio a las que estén preocupadas por la caída de cabello. Acordaos que estamos en otoño y es normal esta pérdida. Volverá a crecer.

Pero sí que en algo nos diferenciamos de los demás mamíferos y es que nuestro ciclo de renovación no es sincronizado. Mientras que algunas especies cambian todo su pelaje de golpe, en nuestro caso la muda es progresiva, de cada 100 pelos hay un 85 % en fase de crecimiento, 1-2 % en fase de reposo y un 13-14 % en fase de caída.

Va a ser, según expertos, que los humanos hemos perdido esta función de protección del pelo en el curso de la evolución y hoy en día su propósito parece que gira en torno a la interacción social: dónde quiero pelo, dónde no.

Los especialistas insisten, y yo también, en que casi todos los cabellos que caen en otoño se recuperan en tres o cuatro meses. Si tenéis pensado tomar suplementos vitamínicos o lociones anticaída (los de la tele), mejor que no, es un ciclo natural y debe seguir su curso: el pelo muere en primavera y cae en otoño, pero otro ya está empujando para nacer, crecerá 1 cm por mes y vivirá 4 o 6 años (en función de parámetros variables como genética, edad, alimentación, salud, etc.). A tener en cuenta el cambio climático, parece que la muda, coincidiendo con éste, se está adelantando un poco.

Hasta aquí no debemos preocuparnos porque forma parte del ciclo biológico, cuando no es así resulta complicado averiguar qué le ocurre a nuestro pelo pues hay cientos de explicaciones que nos confunden y muchos mitos por desmontar.

Analicemos algunos basándonos en consideraciones científicas y en el sentido común:

Lavarse el pelo no está relacionado con la calvicie, sino con la higiene. Ningún problema si se usan productos adecuados.

No es verdad que cepillarse poco o no llevar peinados tirantes evitará la caída. El pelo es muy fuerte, su raíz está a medio centímetro de profundidad y es capaz de aguantar 100 gr sin romperse (gracias a la queratina). Los cabellos que caen son los que están en fase de renovación y casi desprendidos. Irremediablemente se van a perder. No obstante, no hay que ser demasiado persistente con los moños o colas de caballo, al pelo le gusta sentirse suelto y libre.

El secador rompe y debilita el pelo. Depende. La temperatura del aparato y frecuencia de uso pueden maltratarlo y causar daño directo a la raíz. Hay que manejarlo con precaución. Y cuidado al secarnos con la toalla. El cabello cuando está húmedo se hincha absorbiendo casi un 30 % de su peso en agua, si lo friccionamos podría lastimarse y llegar a romperse. Lo aconsejable es presionar suavemente las puntas de abajo hacia arriba. Desenredar con peine de dientes anchos para evitar que se entrecorte y quiebre. Tirones NO

La utilización de tintes no afecta al cuero cabelludo, no se nos va a caer, pero va a dañar sus cualidades. Es recomendable el uso de tintes orgánicos.

La herencia (lo que traemos al nacer) o predisposición hereditaria (características latentes en el organismo, que según la forma de vida, pueden ser anticipadas, postergadas o superadas) son causas frecuentes de la pérdida del cabello.

Es verdad que a las embarazadas se les cae el cabello después de dar a luz. Pero es que en los meses de gestación el pelo permanece en la etapa de descanso y apenas se pierde, está luminoso y con más volumen debido a la progesterona, o sea, cuestión hormonal. En seis meses, después del parto, se habrá normalizado.

Cortarse el pelo no es garantía para que crezca saludable y fuerte. Visualmente tendrá una apariencia más sana pero no recupera la calidad. Hay que trabajar la raíz, la parte viva del cabello. Igualmente nunca hay que descuidar las puntas y si no queremos cortar tendremos que mantenerlas muy nutridas para evitar roturas y lucir un pelo con aspecto sano y prolijo.

Cepillar y masajear el cabello es un hábito muy pero que muy saludable. Airea el pelo y activa la circulación. El masaje se da desde la nuca hacia la frente y desde las orejas hacia la cima de la cabeza, siguiendo el sentido de la circulación sanguínea.

El análisis podría ser más largo pero ya quiero acabar, no sin comentaros un enfoque, nada científico pero avalado por muchísimas voces de estilistas: la luna influye a la hora de cortarse el pelo y cualquier tratamiento es más eficaz si se tiene en cuenta el calendario lunar. En luna nueva se desaconseja cortarlo. Para que crezca rápido en cuarto creciente. Luna llena para un crecimiento sano y cuarto menguante para retardar el crecimiento. Los tratamientos de cuidado y acondicionadores son especialmente eficaces entre la fase de luna nueva y luna llena.

¿Será verdad?



"No ando despeinada sino que mis cabellos tienen libertad de expresión." Mafalda.


Bálsamo capilar de miel