miércoles, 26 de agosto de 2020

Jabones con leche de burra

Rita, Pocho, Flor, Dora, Juanita, Dulcinea, Casimiro, Armando,… son burros de raza zamorano-leonesa que se encuentran en peligro de extinción. Casimiro su cuidador vive con ellos y para ellos, cerca del Escorial, en la Sierra de Guadarrama y hablando con él te trasmite toda la ternura que siente por estos animales. Le conocí a través de mi hermano en una conversación de, como no, jabones: “tengo un amigo que hace jabones con leche de burra”, hablamos poco más y unos meses después, ayer, me trajo uno. Venía en una bolsita de arpillera y la abrí emocionada, me siento así cada vez que voy a descubrir un jabón nuevo. El color crema y la textura suave me gustó mucho pero el olor fue lo más, olía a lo que tenía, manteca de cacao. Lo probé con la punta de la lengua y era dulce, así que fui corriendo a la ducha a enjabonarme y adiviné los restantes aceites: oliva y coco. Un jabón purísimo y espléndido. Espléndido por la generosidad de sus ingredientes ¿Sabéis cuánto cuesta la leche de burra?, aproximadamente 140 € los 400 gr., y Casimiro tiene sobrante de esta leche. Una amiga suya que sabe de jabones le dio la idea y le formuló el jabón a su medida, con unos componentes que ya no tendría que cambiar, porque mejor… imposible.

Saqué uno de los míos para hacer una cata entre todos los que estábamos en la reunión (familiar) y coincidimos en que el de Casimiro dejaba el pelo más fino, con mi jabón el cabello tenía algo más de cuerpo (por la cera de abeja), pero hubo disparidad en el olor y es que yo fui la única que eligió el de Casimiro por esta cualidad, ese olor rumboso a manteca de cacao me fascinó.

Como veis en las fotos los jabones no tienen buen corte, pasó que me olvidé cortarlos a las 24 horas y endurecieron mucho y muy rápido, lo solucionó mi marido con una sierra eléctrica, qué pena. Llevan hidrolato de lavanda destilada a principios de agosto, aceite de oliva macerado con lavanda, cera de abeja y colofonia.





jueves, 13 de agosto de 2020

PH del jabón artesano


Jabón de aceite de coco, oliva y colofonia, con más de cinco meses de curación

Todo tiene su pro y su contra, incluso el jabón. Pese a su transcendental importancia en la historia para la protección de la salud a través de la higiene, parece que hay un movimiento contra la pastilla de jabón que sostiene que, además de eliminar gérmenes de la piel, también acaba con sus aceites protectores y altera su nivel de pH. La motivación de esta corriente es clara: alentar a los microbios a vivir en armonía en el cuerpo, animar a las bacterias a que se den un festín con el amoniaco del sudor y así obtener una piel equilibrada y de bajo mantenimiento. Billones de microbios protegiéndola de los patógenos y conservándola saludable al producir vitaminas y otros productos químicos útiles. Resumiendo, salvar la microbiota de la piel (colección de microorganismos que viven en ella) porque es la protectora en grado de excelencia. Y sí, es verdad, todo lo que perturbe nuestro ecosistema balanceado, en este caso el jabón, debe ser objeto de estudio y autocritica.

El jabón de sosa es alcalino por naturaleza (pH 8-10) y no se puede conseguir un pH menor si no es añadiendo agentes químicos o reguladores de pH (ácido cítrico o láctico), que ya sería otro proceso. Pero si el jabón está correctamente formulado es el que menos va a resecar la piel y no la va a dejar desprotegida, el cuerpo ya está adaptado a nuestro ritmo de higiene personal y reemplaza la capa eliminada por otra nueva en un plazo de menos de una hora, aproximadamente. Dicho esto, no hay que abusar ni del jabón ni de las duchas (el agua de grifo suele tener un pH entre 7 y 9), busquemos siempre el término medio, ese que tanto cuesta encontrar.

Si estáis de veraneo en la playa sabed que el agua de mar es también alcalina, pero qué bien sienta.


lunes, 27 de julio de 2020

Jabones premamá





Mujer: en un silencio que me sabrá a ternura,
durante nueve lunas crecerá tu cintura;
y en el mes de la siega tendrás color de espiga,
vestirás simplemente y andarás con fatiga.
_El hueco de tu almohada tendrá un olor a nido,
y a vino derramado nuestro mantel tendido…

…Un día, un dulce día, con manso sufrimiento,
te romperás cargada como una rama al viento.
Y será el regocijo
de besarte las manos, y de hallar en el hijo
tu misma frente simple, tu boca, tu mirada,
y un poco de mis ojos, un poco, casi nada. . .

Nueve Lunas -José Pedroni-




Jabones premamá de aceite de oliva virgen extra, con aceites esenciales de jazmín y bergamota.Todo cuidado es poco ante el sobreesfuerzo que hará la piel en los meses de gestación




lunes, 25 de mayo de 2020

Karité, aceite de oliva y ghee

Mirad que okupas tan lindas aparecieron en el huerto. Este año comeremos menos tomates, pero no pienso quitarlas.

"Oh, primavera de las amapolas,
tú que floreces para bien mi casa,
luego que enjoyes las corolas,
pasa".  
-Alfonsina Storni-


Mi otro okupa.


El jabón llevan aceite de oliva, karité y ghee. 

El ghee lo podéis comprar o lo podéis hacer. Es mantequilla ecológica sin sal, de vacas alimentadas con pastos naturales, cocinada a fuego lento. El tiempo depende de la cantidad y no hace falta remover aunque veáis espuma (sólidos de la leche) en la superficie. Hasta este punto es lo que se llama mantequilla clarificada, para el ghee hay que seguir cocinando. Estará listo cuando los sólidos de la leche hayan adquirido un tono tostado en el fondo de la olla, entonces se cuela con una gasa y se deja enfriar. Al haber suprimido la humedad y los lácteos no se pone rancio a temperatura ambiente a diferencia de la mantequilla, y conserva su sabor y frescura original hasta un año sin refrigeración. Tiene una consistencia cremosa y un sabor riquísimo parecido al de la nuez, muy valorado en la cocina tradicional india.

En cuanto a las propiedades está considerado como una metamedicina natural, un alimento superior con propiedades terapéuticas. Da un sabor delicado y delicioso a los platos y es un gran aliado para las cocciones a altas temperaturas. Consumido con moderación el ghee es un alimento sumamente interesante para incorporar a la dieta de todos los días. Ya sabéis que la mantequilla no contiene grasas trans, pero sí contiene altos niveles de grasas saturadas que pueden contribuir a niveles altos de colesterol si no se consumen con moderación. Aun así, diferentes tipos de grasas, incluidas las saturadas, son esenciales para una dieta saludableAdemás de su uso en comidas y preparaciones también se usa medicinalmente en la piel, para atenuar heridas, quemaduras y sequedad. Regenerador a tope.

Y como muchas veces se entrecruzan cocina y cosmética, trucos de esta me sirven para mejorar alguna receta culinaria y viceversa, enriquecí el jabón con este ingrediente. Belleza y gastronomía en pura sinergia.










jueves, 2 de abril de 2020

Jabones de cera de abeja y colofonia

¿Sabrá la primavera que la soñábamos como nunca?


¿Y vendrás tú? Por mis jardines vuelan
ya las primeras mariposas.
Sobre las rosas,
velan
de noche los cocuyos
entre los yuyos.
Sonríen las estrellas
pálidamente bellas.

¿Y vendrás tú? Se cubren
alegres, mis floreros
de madreselvas.
Anda por los largos canteros
la risa azul del nomeolvides
y se cargan las vides.

Selvas
tengo en el corazón;
árboles gruesos
prietos de ramas;
yuyos, retamas,
flores de malvón,
pájaros en las ramas,
todo eso tengo en el corazón.

¿Y vendrás tú?
Mis manos
fabricaron panales.
Yendo de rosa en rosa recogí miel;
hice linos; no recuerdo de males.

El lecho mío es blanco
y es Primavera. Huele
bien, el alto barranco
mojado por la ría.
Desde el mar que diviso
¿Vendrá tu vela?
Vuela,
primavera es gacela
fugitiva
y furtiva,
¡vuela!


- Alfonsina Storni-








El jabón es de aceite de oliva virgen extra, cera de abeja y colofonia, con raíz de lirio para fijar el aroma (cedro, lavanda, romero y árbol de té). La colofonia, a diferencia de otras veces, la incorporé en polvo facilitando muchísimo el manejo de la traza.





Una sola gota de agua con jabón puede matar legiones de bacterias y virus. Lo que es placentero para nosotros –el sonido del agua, el aroma del jabón, las burbujas y esa pausa que ahora debemos hacer, por consejo de las autoridades, acompañada de una canción-, para los microorganismos es altamente destructivo.