miércoles, 21 de septiembre de 2011

Agua, jabón y una crema, todo lo que necesita la piel


¿Os habéis sentido en alguna ocasión agobiada en medio de un pasillo de un centro comercial, sección perfumería, intentando encontrar una crema hidratante o un jabón apropiado a vuestra piel? Entre cientos de marcas clasificadas por tipos (mixta, grasa, seca, normal), edad (piel joven o madura), momento del día (para la mañana o para la noche), zona (contorno de ojos, cara, cuello o escote), y las específicas (piel sensible, arrugas, flacidez, poros abiertos, acné, manchas…), acabas comprando un montón de productos para sólo tres necesidades: limpiar, hidratar y nutrir la piel. A esto le añadimos lo complicado que puede ser a veces entender la etiqueta, necesitamos nociones de química para saber qué ingredientes estamos poniendo sobre nuestra piel o cabello. Sí, hay distintos tipos de piel y cada una requiere un cuidado específico pero no justifica la invasión que padecemos.

La crema facial es para piel seca y normal. Lleva hidrolato de lavanda, aceite de argán, almendras dulces, karité y cera de abeja. La de cuerpo, más fluida, tiene los mismos ingredientes además de glicerina vegetal. Esta crema al no llevar conservantes dura de dos a tres meses en el frigorífico.

El jabón es de oliva, argán (macerado con pétalos de rosa), coco, ricino y  manteca de cacao, con una fórmula equilibrada de aceites para su uso en cualquier tipo de piel.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Jabones silvestres de argán con agua floral de romero



 



Las vacaciones en el pueblo me dieron la idea de éstos jabones. Diseño sencillo y acabado rústico, con un aroma suave suave a…. casa de campo.
No hace mucho que saqué un jabón de argán en el blog. Es uno de los más solicitados. Hace un jabón muy completo, equilibrado en espuma, dureza, estabilidad y conservación.  
Conseguir aceite argán sin refinar ya no es tan fácil como hace unos años y el precio, consecuencia de lo anterior, aumentó bastante. Yo acostumbro a traerlo de Marruecos, pero ahora sólo lo encuentro embotellado en pequeños frascos de cristal, y no es el mismo. Estas vacaciones tuve suerte y un familiar que viajó hasta Agadir me consiguió aceite puro. Fijaos en la foto, el precinto de las botellas, curioso.
Además de argán llevan aceite de oliva, coco y ricino, con agua floral de romero y cera virgen. La cera que utilizo para darles dureza es pura, me la traen sin limpiar, directamente de las colmenas así que tengo que quitarle las impurezas antes de utilizarla. No es complicado pero se necesita tiempo. En agua hirviendo introduces la cera y la dejas a fuego lento. Cuando esté totalmente derretida apagas y la dejas reposar hasta que enfríe. Se forma una “torta” donde la cera queda arriba y las impurezas abajo que tendrás que quitar raspando con un cuchillo. Se corta en trozos no muy grandes y a guardar. Se conserva en perfecto estado durante mucho tiempo.