lunes, 6 de julio de 2015

Crema óleo calcárea con aceite de rosas




A propósito del verano (sol, calor, cambios de temperatura y de humedad, aires acondicionados, cloro, exceso de sudoración, fricciones y… otros) aprovecho para profundizar un poco más sobre esta crema tan extraordinaria. Sí, porque durante la época estival, cuando convergen una serie de factores que agreden e irritan el manto ácido de la piel, su formulación ligeramente alcalina contribuye a neutralizar el nivel de acidez ayudándola a recobrar tono.

La hipodermis o manto ácido de la piel es un tejido con un pH levemente ácido, entre 5,5 y 6 (el pH mide el grado de acidez de una sustancia, varía de 0 a 14. Cuando es neutro, como el agua pura, es 7, menor de 7 es ácido y más elevado es alcalino) que permite lubricar la piel y protegerla de microorganismos o cualquier tipo de agresión externa. Este nivel de acidez posibilita el correcto desarrollo de la flora. Los gérmenes que la componen constituyen el sistema más importante de defensa contra los agentes patógenos extraños. Y para garantizar una colonización de bacterias en estado de armonía se necesita un pH menor de 7.

Inmediatamente después del nacimiento (la piel del bebé es neutra) se inicia esta colonización microbiana. Las bacterias crecen, dentro de los 28 días siguientes, en equilibrio hasta formar la flora que va a protegerle. Excepcional nuestro cuerpo! y no nos queda otra que ayudarle a restablecer ese equilibrio que, a veces, por un sobreesfuerzo lo pierde.

Esta pequeña introducción sirve para que entendáis cómo la crema va a regular el pH de nuestra piel.

Sus componentes la hacen untuosa, agua calcárea, aceite, cera de abeja y óxido de zinc.

El agua calcárea tiene un pH aproximado de 12, es decir, alcalino. Al mezclar con los aceites (pH neutro) forma una emulsión idónea para corregir alteraciones del tejido cutáneo que por distintas causas desajustan el nivel óptimo de acidez de la piel. Los aceites y cera formarán una película emoliente que reducirá la pérdida de agua y el óxido de zinc, con su capacidad antiséptica, disminuirá el riesgo de infecciones. Imprescindible en el botiquín de casa.

Entre sus muchas aplicaciones la encuentro ideal para los primeros días de exposición solar. La extiendes por la noche sobre las zonas irritadas y enrojecidas y te despiertas con la piel casi recuperada, no exagero.






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