viernes, 25 de noviembre de 2011

El jabón de siempre. Natural de aceite de oliva




Insisto con este jabón. Al ser mi preferido es normal que caiga en repeticiones. Cambio el modelo y a éste en concreto le puse un pequeño motivo en azul para animarlo un poco.

Lleva los dos aceite principales, oliva y argán y una pequeña cantidad de aceite de coco, para que la pastilla no resulte demasiado blanda. Sin perfume y con la tonalidad marfil característica del jabón puro.

Siempre que hago estos jabones siento desprenderme de ellos, me los quedaría todos.
El único inconveniente para mi es que a la hora de hacerlos no supone ningún reto pues es improbable que te salgan distintos de lo que habías previsto. Son sencillos de hacer y el resultado siempre es bueno. Otros jabones te dan problemas hasta en el corte, pero si salen según lo esperado no sabéis lo gratificante que es.

Tienen hidrolato de lavanda y jara (agua floral extraída por destilación y con un ph muy similar a nuestra piel), indicada ésta última para heridas, cicatrices y como regeneradora cutánea, la lavanda aporta propiedades calmantes y antiinflamatorias.

El aroma de este jabón es apenas apreciable, sólo un ligerísimo olor a lavanda.